El carácter sostenible es imperativo en nuestras decisiones y se encuentra a cada paso del modelo.

Elegimos comunidades actoras:

  • Que trabajen en forma asociativa
  • Que buscan una relación equitativa con su entorno económico

Elegimos proyectos empresariales:

  • Productivos y competitivos
  • Que ofrecen autonomía y empoderamiento
  • Que no pongan en riesgo el equilibrio ecológico
  • Que favorezcan a las generaciones futuras de atender sus propias necesidades a partir de la solidaridad.

De esta forma nos aseguramos que desde el inicio nuestros proyectos cuenten con la capacidad de llegar a ser altamente productivos, llevando beneficio y sostenibilidad a la región donde han de ser desarrollados.